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La apasionante historia de los sistemas de reconocimiento facial

Actualizado: 17 abr 2023



Al igual que los aviones, el celular, los rayos X, el GPS, el internet, los drones, la comida enlatada y la ropa deportiva, la tecnología biométrica se desarrolló primero para uso militar y luego se masificó hasta convertirse en algo indispensable para mejorar la calidad de vida de todos los civiles.


La "historia secreta" del reconocimiento facial se remonta a la década de los 60, cuando Woody Bledsoe, un matemático y científico de la computación, comenzó a desarrollar una nueva manera de identificar sospechosos criminales. Bledsoe fue uno de los primeros en utilizar la tecnología de reconocimiento facial para desarrollar un software que pudiera identificar y rastrear a personas en una base de datos.


Muy pronto la CIA se interesó en la tecnología biométrica para el reconocimiento y comenzó a trabajar de forma secreta con Bledsoe para desarrollar un software que pudiera identificar sospechosos en fotografías y videos. La agencia también comenzó a utilizar esta tecnología en el seguimiento de espías y en la recopilación de inteligencia y contra-inteligencia soviética.


Aunque a Bledsoe la tarea le llevó años de trabajo (y la ayuda de muchos colegas), finalmente pudo completarla. Incluso con la limitación de las capacidades de las computadoras en ese momento, su sistema fue capaz de cruzar 100 rostros en tres minutos, en comparación con las seis horas que tardaba un ser humano.


Después de su trabajo en el reconocimiento facial, Woody cambió su interés profesional hacia la inteligencia artificial y trabajó como profesor en la Universidad de Texas durante casi 30 años. En la década de 1990, su funcionamiento se deterioró debido a la ELA y falleció en 1995.


Aunque Woody dejó de trabajar en la biometría, el campo continuó avanzando. En la década de 1970, un científico japonés de la computación llamado Takeo Kanade desarrolló un programa que extraía características faciales sin la intervención humana. En la década de 1990 y más allá, múltiples agencias continuaron progresando en la tecnología de reconocimiento facial.


La tecnología biométrica se utiliza actualmente en muchos ámbitos, desde la seguridad en aeropuertos hasta la en la gestión de procesos administrativos en empresas de todos los tamaños y sectores. Así se han desarrollado múltiples soluciones tecnológicas como SACA, que ayudan a las empresas a automatizar la gestión de la asistencia de sus empleados presenciales y remotos. Existen varias alternativas morfológicas para implementar un sistema biométrico tales como el rostro completo, el iris, la pupila, la palma o la huella dactilar, aunque esta última sigue siendo la opción preferida en el mundo empresarial debido a su rápida velocidad de identificación y a su mayor confiabilidad, precisión y facilidad de uso para todos los usuarios.

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